Dra. Marta Barría

Participación

Estimados miembros de la comunidad universitaria:

Actualmente nuestra institución se encuentra en un momento de profunda crisis, derivada de una serie de problemas de diversa índole, entre los que se cuentan una gran deuda financiera, la inexistencia de una estructura de sueldos razonable, los múltiples sumarios y juicios en curso a distintos funcionarios de la Universidad, la enorme debilidad frente al inminente proceso de acreditación, el prolongado paro estudiantil, el reciente aumento sostenido de injurias a académicos de la institución, y los atentados a los derechos civiles de libre expresión y reunión.

Después de que el ex rector Riquelme dejara su cargo, era imperativo devolver a la Universidad a una situación de normalización. Para esto, la Junta Directiva, ajustándose a la normativa legal vigente, tomó dos medidas fundamentales: nominó a un Rector Subrogante, que debe operar en el marco del Reglamento de Subrogancia, y convocó al proceso de elección de Rector.

A partir de estas dos medidas, en la Universidad se instaló una dinámica, pautada principalmente por la Federación de Estudiantes, que enfocó la discusión en los siguientes puntos:

1. Garantizar la realización de una Auditoria Externa.

2. Nuevos estatutos orgánicos para la Universidad de Valparaíso

3. Compromiso económico del Estado con la Universidad de Valparaíso.

4. No elección de Rector (sin el voto estudiantil y de los funcionarios no-académicos).

Los tres candidatos se han comprometido a ejecutar con prioridad, en su eventual rectoría, los tres primeros puntos. Es evidente que la concreción de cada uno de estos puntos corresponde a un proceso complejo. Para hacer cambios tan profundos como los señalados, una institución como la UV debe hacer uso de los tiempos adecuados, con el objeto de realizar estas acciones con responsabilidad, en profundidad y sin cometer grandes equivocaciones. Sin embargo, el respetar los plazos propios de los procesos no puede dar pie al incumplimiento de los compromisos adquiridos, este sentido la comunidad universitaria debe exigir a quien salga elegido rector que cumpla con los compromisos adquiridos.

Respecto a la elección de Rector de manera triestamental, de acuerdo a la ley 19.305 y a la normativa vigente en nuestra institución, esto no es posible sin infringir la ley. Como lo expresé desde el comienzo de mi candidatura, como muchos otros yo he sido de la opinión de que era conveniente aplazar la elección de Rector hasta tener los resultados de la Auditoria Externa. Sin embargo, la normativa vigente establece plazos diferentes para la convocatoria a elección. Cuando nuestra opinión diverge de lo que establece la ley, como ciudadanos y por respeto a la democracia estamos obligados a obedecer la ley y luego, si el tema lo amerita, intentar convencer a la comunidad para realizar los cambios a la ley que a uno le parezcan adecuados. Proceder en el orden inverso nos llevaría a una situación de anarquía incontrolable, agravando la profunda crisis que vive la Universidad.

Quiero destacar que la Federación de Estudiantes ha expresado que están de acuerdo con llevar a cabo la elección de Rector, siempre y cuando los estudiantes y los funcionarios no-académicos tengan derecho a voto. En este minuto es el único punto del petitorio donde no hay acuerdo. Esto no es posible no sólo debido a la ilegalidad del acto, sino que para que esto ocurra, es evidente que es necesario modificar los estatutos de la universidad (que es el punto 2 del petitorio, que todos los candidatos han accedido a realizar), en donde se deben definir ponderaciones, atribuciones y responsabilidades de los diferentes estamentos. Esto requiere de un análisis profundo dentro de la institución, lo que es necesariamente es un proceso que tomará bastante tiempo. A pesar de estas consideraciones, algunos estudiantes insisten en que esta es una condición no negociable.

¿En qué situación quedaría la UV si mañana no se lleva a cabo la elección de Rector?

Para responder esta pregunta debemos considerar antecedentes como los siguientes:

  • unos pocos alumnos se tomaron la rectoría inflingiendo daños a la propiedad y principalmente alterando el trabajo normal de la rectora (S) y el personal que allí trabaja.

  • La Junta Directiva ha sido acusada por FEUV, de haber estado en negociación con la Junta Directiva de la Universidad Andrés Bello para privatizar la UV, a través de una carta leída en una reunión triestamental en la facultad de Arquitectura. Tal como lo indicó un comunicado de la Rectora (S), el Secretario General de la Universidad Andrés Bello negó por escrito la autenticidad del referido documento, que haya existido alguna oferta a nuestra Junta Directiva y que exista el interés al respecto. Además, siendo la UV una universidad pública, quién podría hacer este tipo de negociaciones seria el Ministerio de Educación, que también desmintió oficialmente el hecho y lo consideró improcedente. Por su parte, la FEUV ante estas evidencias no pidió disculpas por haber usado un documento falso y llevado a la universidad a un estado de incertidumbre y miedo, que incluso causó que se realizara una marcha por las calles de Valparaíso en contra de la privatización, sino que por el contrario su Secretaria ejecutiva en el “debate – funa” de la escuela de Psicología afirmó que como no ha visto el documento de respuesta de la Universidad Andrés Bello al que alude la Rectora, entonces no pueden saber si existe o no, y que además estarían esperando las actas de la Junta Directiva de la Universidad A. Bello que confirmarían sus dichos, persistiendo en su acusación. Sin embargo, ella no ha sido capaz de mostrar la supuesta carta en que la universidad Andrés Bello ofrecería comprar nuestra institución.

  • Cada uno de los candidatos a Rector ha sido agredido en diversos grados. Algunos estudiantes han vulnerado sus derechos civiles, llegando incluso a la injuria. Todos estos actos son reprochables, además de ilegales.

  • La Rectora (S) y el Prorector (S) han expresado claramente que cumplirán con su subrogancia solamente durante los plazos establecidos.

Nos encontramos, entonces, en una situación en que las autoridades actuales y futuras de la universidad han sido reiteradamente menoscabadas por los mismos estudiantes que quieren votar en esta elección, a pesar que esto está al margen de la ley y por lo tanto cualquiera podría impugnar en los tribunales una elección llevada a cabo de esa manera. No es difícil concluir que, de no llevarse a cabo la elección de mañana, la Universidad podría entrar en una situación de ingobernabilidad de la que será muy difícil sobreponerse.

En mi opinión, para que esta situación haya ocurrido no sólo ha contribuido el estado de profunda crisis que vive la UV, sino que también ha contribuido la falta de participación de la gran mayoría de académicos, estudiantes y funcionarios no-académicos Por este motivo, y con el objeto de superar el impasse en que se encuentra la UV, es que me permito hacer un llamado a todos los miembros de la comunidad a participar activamente. Esta participación debe traducirse en informarse adecuadamente -lo que entre otras cosas implica analizar la veracidad / falsedad de cada uno de los rumores que circulan por la Universidad y dialogar directamente con las fuentes pertinentes de información en cada caso-; exigir que aquellos que propagan rumores se hagan responsables de sus dichos; rechazar las faltas de respeto a cualquier miembro de la comunidad universitaria y, principalmente, expresar las visiones propias. De esta forma el proceso que siga la Universidad ya no dependerá de la opinión de unos pocos, sino que será el fruto del raciocinio, el diálogo y de la opinión que se forme la comunidad universitaria en su totalidad.

Un aspecto importante de esta participación es permitir, que durante los dos días de la elección, los académicos puedan expresarse libremente en las urnas.

Otro aspecto fundamental de la participación es que, después del proceso electoral, la comunidad universitaria -con la profundidad que es debida- trabaje en los procesos que deben llevarnos a superar la actual crisis y llevar nuestra querida universidad en el sitial de calidad que le corresponde. En mi experiencia, las instituciones que prosperan son aquellas que, en los momentos de crisis continúan trabajando en su propio quehacer y dedican esfuerzos extraordinarios a resolver las debilidades organizacionales que las aquejan.

Cordialmente,

Dra. Marta Barría M.

Profesora Titular

Candidata a Rector

May 15th, 2008 Posted by admin | Documentos, Noticias | no comments

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